Estudios cientificos Eficacia UVC contra virus

 

Secuenciación del genoma completo y el análisis filogénico indican que SARS-CoV-2 es un betacoronavirus del mismo subgénero que el virus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y del virus del síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS) (Zhou et al. 2020, Zhu et al. 2020), se buscaron estudios que evaluaron la sensibilidad de SARS o MERS a la luz ultravioleta y que se describen a continuación:

USO DE LA LUZ ULTRAVIOLETA COMO SUSTITUTO A LA PRESIÓN NEGATIVA  EN UNIDADES DE CUIDADOS INTENSIVOS EN EL CONTEXTO DE SARS-CoV-2

IETSI-ESSALUD. 2

A medida que se incrementan las infecciones con el virus SARS-CoV-2, existe una sobredemanda de pacientes con COVID-19 en los servicios de salud de los países afectados por la pandemia, que ha sobrepasado la capacidad de respuesta en algunos países (Dalglish 2020). Ante ello, los servicios de salud requieren adoptar una serie de medidas para garantizar que durante la atención de pacientes con COVID-19 no se generen un riesgo de contagio de paciente a pacientes y de paciente a profesionales de la salud.

Los pacientes con COVID-19 requieren una serie de cuidados médicos. Un 5% de los pacientes hospitalizados requieren ser manejados en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) (Guan et al. 2020). La atención en estas unidades requiere un alto nivel de asepsia para interrumpir la transmisión de microorganismos y reducir la incidencia de infecciones intrahospitalarias (Sallés and Ricart 2001). Para lograrlo existe una serie de medidas como la presión negativa en UCI cuyo objetivo principal es evitar la propagación de microorganismos a otras salas o espacios abiertos y que la Organización Mundial de la Salud recomienda en la medida de lo posible su uso cuando se realizan procedimientos que generan aerosoles (ej. broncoscopías) con un mínimo de 12 recambios de aire por hora o al menos 160 litros/según/paciente en instalaciones con ventilación natural (Alhazzani et al. 2020, World Health Organization 2020). Es así que, la urgencia de contar con mayor infraestructura hospitalaria y que todo ambiente o superficie de ambientes hospitalarios que atienden pacientes con COVID-19 sean desinfectados, hace que se proponga la utilización de otras medidas de desinfección. Una de ellas, es la luz ultravioleta que a diferencia de otras, requiere que las salas estén libres de pacientes durante su funcionamiento, debido a que la sobreexposición puede ocasionar lesiones en piel y ojos (fotoqueratitis) (Reed 2010).

COVID-19: what has been learned and to be learned about the novel coronavirus disease (Yi et al. 2020).

En una revisión narrativa publicada por Yi et al., publicado en el presente año, con el objetivo de revisar los conceptos básicos de epidemiologia, etiología, virología, diagnóstico, tratamiento, pronóstico y prevención de la enfermedad (Yi et al. 2020). Según señala esta revisión, en lo que se refiere a las propiedades fisicoquímicas del SARS-CoV-2 aún no se conocen en gran medida y que se ha informado que el SARS-CoV-2 es sensible a la luz ultravioleta y al calor da 56 °C basado en un reporte del Nuevo plan de diagnóstico y tratamiento de la neumonía por coronavirus (quinta edición) de la Comisión Nacional de Salud de la República Popular de China del 5 de febrero de 2020 (National Health Commission 2020).

Efficacy of an automated multi-emitter whole room UV-C disinfection system  against Coronaviruses MHV and MERS-CoV (Bedell, Buchaklian, and Perlman 2016).

Se trata de un estudio publicado en 2016 que evaluó la eficacia de un sistema de luz ultravioleta (UV) tipo C (UV-C) como sistema de desinfección contra el MHV-A59 y MERS-CoV.  La prueba de sensibilidad del MERS-CoV a la luz UV-C se realizó mediante la colocación de los virus en   cubreobjetos de vidrio y se expuso a la fuente de luz UV-C a una distancia de cuatro pies. Los autores reportan que un tiempo de exposición a UV-C de solo cinco minutos resultó en niveles indetectables del virus, que se mantuvieron hasta 30 minutos de exposición. Concluyendo los autores que la exposición de más de cinco minutos a la luz UV-C de gotas con virus MERS-CoV obtuvo una reducción porcentual del 99.999%.

Effect of ultraviolet germicidal irradiation on viral aerosols (Walker and Ko 2007).

Se trata de un estudio publicado en 2007 que evaluó la susceptibilidad a la luz UV de tres aerosoles virales, entre ellos un coronavirus (virus de la hepatitis murina (VHM)). El coronavirus VHM se analizó mediante un ensayo en placa utilizando la línea celular DBT y mediante una cámara experimental de diseño u sistema para medir la susceptibilidad a la luz UV de los aerosoles virales (generados por un nebulizador Collison a 20 psi) expuestas a varias dosis de luz UV. Se encontró que el coronavirus fue muy sensible a 254 nm de UV-C donde solo el 12% de los virus en aerosol permanecieron activos a una exposición a 599 μW s/cm2 de UV-C. Los autores del estudio concluyen que la desinfección del aire usando 254 nm UV-C puede ser una herramienta efectiva para inactivar aerosoles virales, pero que se requieren más estudios de laboratorio y epidemiológicos para determinar la efectividad de la desinfección con aire UV en la reducción de enfermedades virales respiratorias.

Inactivation of the coronavirus that induces severe acute respiratory syndrome, SARS-CoV (Darnell et al. 2004).

Se trata de un estudio que evaluó la eficacia de varios métodos de inactivación viral, incluidos los métodos que pueden inhibir la replicación o entrada viral. Para la evaluación in vitro los investigadores emplearon células de riñón de mono verde africano (Vero E6) con SARS-CoV que se mantuvieron en un medio de cultivo DMEM. El tratamiento con luz ultravioleta (UV) se colocó sobre la placa, a una distancia de 3 cm del fondo de los contenedores con las muestras de virus. A la distancia establecida, la fuente de luz UVC (254 nm) emitió 4016 μW/cm2 (donde μW = 10−6 J/s) y la fuente de luz UVA (365 nm) emitió 2133 μW/cm2. La exposición del virus a la luz UVC durante un minuto resultó en una inactivación parcial con una eficiencia creciente de hasta seis minutos, lo que resultó en una disminución de 400 veces en el virus infeccioso. No se observó inactivación adicional entre los seis a diez minutos. Después de 15 minutos, el virus se inactivó y no se detectó hasta el límite de detección de la prueba (≤1.0 TCID 50 (log10) por ml). En contraste, la exposición a la luz UVA no demostró efectos significativos sobre la inactivación del virus durante un período de 15 minutos. Concluyendo que la luz UVC inactivó el virus del SARS a una distancia de 3 cm durante 15 minutos

Stability of SARS coronavirus in human specimens and environment and its sensitivity to heating and UV irradiation (Duan et al. 2003).

Se estudió el efecto de la inactivación de la luz ultravioleta en cultivos celulares (Vero-E6) de SARS. Se colocaron un total de 106 TCID50 virus en un medio de cultivo para ser irradiados con luz UV a >90 μw/cm2 a una distancia de 80 cm. Irradiación de UV durante 15 resultó en una inactivación del SARS y a los 60 minutos se hicieron indetectables. Concluyendo los autores que el SARS es sensible a la irradiación con luz UV y llegan a ser indetectables luego de 60 minutos de irradiación.

USO DE LA LUZ ULTRAVIOLETA EN UNIDADES DE CUIDADOS  INTENSIVOS EN EL CONTEXTO DE SARS-CoV-2

Cabe precisar que el uso de luz ultravioleta para la desinfección de ambientes o superficies hospitalarias  requiere que las salas estén libres de pacientes por las lesiones en piel y ojos que puede ocasionar por la    sobreexposición. No obstante, existen estudios in vitro sobre la inactivación por luz ultravioleta de los coronavirus MERS y SARS, cuyo componente genético es similar al SARS-CoV-2, que muestran que la luz ultravioleta tiene la capacidad de inhibir el crecimiento de ambos virus. Por lo tanto, con la evidencia disponible a la fecha (29 de marzo de 2020), no es posible establecer si la luz ultravioleta inactiva al SARS-CoV-2; sin embargo, estudios en otros tipos coronavirus han mostrado resultados positivos, especialmente con la luz UVC, por lo que sería razonable su uso en ausencia o escacez de otras medidas para desinfección de ambientes o superficies hospitalarias. No obstante, es menester continuar con la investigación de su uso específicamente para SARS-Cov-2 dados estos resultados promisorios previos en otros coronavirus.